Por las ventanas
podemos alegrar la vista observando el paisaje de los
alrededores y la grandeza de la sierra segoviana.
Desde
el salón podemos acceder al patio de la Casa de
Laureana Marcos, donde en los meses más cálidos
disfrutaremos de la paz y la tranquilidad de la estancia,
así como del aire puro de la sierra.